El mundo del caballo desde fuera se ve muy bonito, pero cuando realmente estás dentro, te das cuenta que detrás de cada caballo hay muchísimo trabajo y muchísimas de horas dedicadas a él. No es todo es tan fácil, desde chico, cuando era un potro hay un largo proceso de educación, de doma. No se puede hacer de cualquier manera, porque todo se le queda grabado en su memoria. Hay una frase que a mí personalmente me encanta, y es la siguiente: Lo que se aprende de potro, no se olvida de caballo.
Para más información sobre cómo empezar a montar a un caballo: